Alimentos funcionales
18 de abril de 2017
4 octubre, 2018 por
Alimentos funcionales
Leslie Bonilla

¿Alguna vez han escuchado hablar de los alimentos funcionales?, afortunadamente para todos no se trata de una moda más que nos promete la luna y las estrellas.

Los alimentos funcionales se definen como alimentos convencionales que en su composición natural otorgan un beneficio real a la salud, prevenga alguna enfermedad y/o mejoren la calidad de vida ya sea física o mental. Dichos beneficios deben de ser evaluados y tener sustento científico.

Estos alimentos de igual manera pueden ser fortificados o adicionados con algún elemento que los haga mejores para la salud. Fortificar significa que aumentamos algún nutrimento que originalmente ya trae el alimento y adicionar significa que se le agrega un elemento externo al alimento, por ejemplo la leche por naturaleza contiene calcio y Vitamina D, la industria las fortifica, es decir agrega más del que tiene, además le adiciona fibra, la fibra no forma parte de la composición original. Los alimentos funcionales por lo tanto pueden estar fortificados o adicionados con algún componente, siempre y cuando sea natural y no sintético.

Actualmente existe una gran variedad de alimentos funcionales que, por su composición mejoran y protegen órganos y sistemas como el corazón, huesos, sistema digestivo, inmune y que incluso mejoran o previenen pandemias como la obesidad y la diabetes.

Lácteos y bebidas.

De los componentes más populares se encuentran los probióticos como los  lactobacilos y bifidobacterias, como el Yakult, que de hecho se presume de ser el primer alimento funcional de la industria. Para que se considere que un lácteo o bebida tiene buena fuente de probióticos se calcula una cantidad de millones de ellos, tipo 107 para empezar a ver resultados sobre la flora gastrointestinal y sistema inmune el intestino. Otra propiedad añadida a los lácteos, era como habíamos mencionado anteriormente, fibra y prebióticos como oligosacáridos e inulina los cuales se consideran como comida para los probióticos y juntos mejoran la salud intestinal.

Aceites.

Aquí entran los famosos Omega 3, DHA Y esteroles que vemos en la publicidad de varias marcas de aceite vegetal y fórmulas lácteas infantiles. El omega 3 puede prevenir enfermedades del corazón ya que mejora la estabilidad de la placa en carótida. Los fitoquímicos como los estanoles ayudan a disminuir la cantidad de colesterol que pasan del intestino al flujo sanguíneo.

Cereales.

Pan de caja, barras, cereales de caja son fortificadas con fibra, la cual ayuda a disminuir la cantidad de glucosa, colesterol LDL del torrente sanguíneo, además mejora el tránsito intestinal y previene el cáncer de colon.Para decir que un alimento tiene una buena cantidad de fibra, debe de contener por lo menos 5g de fibra por cada 100g.

En  industria alimentaria, muchas marcas pueden presumir de tener alimentos funcionales, sin embargo debemos ser cuidadosos ya que muchos no cumplen las características necesarias en cantidad o en composición para ser un alimentos funcional, lamentablemente hoy en día Japón es el único país que tiene normas establecidas para darle regulación a estos alimentos.

Imagen de Odoo y bloque de texto

Escrito por: Leslie Bonilla

Licenciada en Nutrición con enfoque en deporte, su objetivo es brindar a las personas su conocimiento en nutrición para que lo puedan aplicar en su vida diaria y lleven un estilo de vida saludable. Considera que realizar actividad física y llevar una alimentación equilibrada es una muestra de cariño a nuestro cuerpo para mantenerlo sano y alejado de enfermedades. El papel que desempeña en el equipo multidisciplinario de VIME le permite interactuar con el paciente de una manera mas profunda para encontrar un equilibrio con la alimentación, mente y cuerpo.

Alimentos funcionales
Leslie Bonilla 4 octubre, 2018
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