¿El peso ideal existe?
16 marzo, 2023 por
L.N. Brenda Martínez
Es muy común escuchar en consulta: “¿cuál es mi peso ideal?”. Cuando les explico a los pacientes que el peso ideal no es un parámetro para considerar, o que éste no determina un estado nutricional óptimo, se desconciertan. Durante mucho tiempo, y sobre todo pacientes que han intentado múltiples tratamientos de pérdida de peso, la meta durante ese tratamiento era llegar a su peso ideal.

Para entender de dónde salió este dato de peso ideal, tenemos que regresar al año 1942/43. En aquel tiempo la agencia de seguros estadounidense “Metropolitan Lifeinventó el término de peso ideal. Se diseñaron unas tablas diferenciadas por sexos, con puntos de corte correspondientes en relación de la altura y la complexión (pequeña, mediana o grande). El propósito de este dato era determinar el riesgo de salud relacionado con el peso corporal, esto con el fin de aumentar el costo de las pólizas de seguros de gastos médicos. Es decir, si el peso de algún cliente estaba por encima de lo considerado como ideal, la póliza les costaría más. Desgraciadamente este es el parámetro que se sigue tomando como meta en los tratamientos de pérdida de peso, y se refleja desde los especialistas en salud hasta las básculas que encontramos en farmacias o supermercados.


Entonces, ¿cómo se calcula el peso ideal?

El peso ideal considera dos parámetros; la altura y el sexo del individuo, datos que no definen con certeza el estado de salud de una persona. Este dato no toma en cuenta la composición corporal, es decir, lo que realmente es relevante en una evolución nutricional. Por ejemplo, un hombre que mide 1.80 m debería pesar aproximadamente 80 kg y una mujer con esa misma altura, debe pesar 10 kilos menos, es decir 70 kg.


Siendo sí, ¿qué debo considerar como meta en un tratamiento nutricional?

Desde los parámetros de salud, lo idóneo no es basarse en el peso, lo correcto es mejorar los parámetros de la composición corporal del paciente, esto con el objetivo de mejorar el estado de salud. La composición corporal se compone de masa grasa (tejido adiposo), masa magra (músculo), masa ósea (huesos) y la masa residual (peso de los componentes corporales, excluyendo grasa, músculos y huesos).

Durante un tratamiento de pérdida de peso se considera una pérdida saludable cuando los kilos perdidos en su mayoría fueron a expensas de masa grasa (grasa) y manteniendo la masa magra (músculo). Ya que el disminuir el tejido adiposo (grasa) se disminuye el riesgo de enfermedades crónico-degenerativas y por ende se mejora el estado de salud en general.


¿Y qué hay de la meta personal del paciente?

El peso total es un dato poco relevante al que desafortunadamente le hemos dado mucha importancia. Un paciente que desea perder peso, también debe ser escuchado y explorar: ¿cuáles son sus objetivos?, ¿por qué desea perder peso?, ¿desde dónde viene esa motivación de pérdida de peso? Y también si es que su ideal es coherente respecto a su estado de salud actual, complexión, etcétera.

Actualmente como sociedad estamos inmersos en un mundo donde se exigen y esperan ciertos estándares o ideales, entre ellos, el peso ideal. Una de las principales motivaciones de pérdida de peso que escuchamos en consulta con frecuencia del paciente, no son mejorar su estado de salud o la calidad de vida, sino el verse mejor (estéticamente) o cumplir con los estándares de belleza impuestos por la sociedad.

Por eso es importante tener presente que el número de “peso ideal” en la báscula, puede ser solo el reflejo de la insatisfacción con el cuerpo o que lo que provoca la autopercepción de la imagen. Lo realmente importante es mejorar los hábitos de salud, eso nos puede decir mas sobre el estado de salud de un paciente que el dato del peso o peso ideal.

De ahí la importancia al iniciar un tratamiento de pérdida de peso con un equipo interdisciplinario, ya que el perder peso no solo se trata de dieta y ejercicio, es más complejo y profundo de lo que parece.

L.N. Brenda Martínez 16 marzo, 2023
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