¿Sal o sodio?
31 de mayo de 2017
10 octubre, 2018 por
¿Sal o sodio?
Leslie Bonilla



No debemos confundir la sal con el sodio, la sal de mesa que comúnmente utilizamos se compone del 40% de sodio y 60% de cloruro, científicamente se conoce como cloruro de sodio o NaCl. El sodio también lo podemos encontrar de forma natural en una gran variedad de alimentos como la leche, carne, huevo, mariscos, etc.

Desde hace mucho años la sal se ha utilizado como condimento para la preparación de los alimentos y como conservador. Actualmente la industria alimentaria la sigue utilizando como conservador y ha encontrado algunos otros beneficios para los alimentos al mejorar su color, textura y sabor, lo cual ha hecho que la mayoría de los alimentos industrializados tengan gran cantidad de sal u otro tipo de aditivo que contenga sodio.

Al no ser la sal de mesa la única fuente de sodio que consumimos, estamos expuestos a exceder las recomendaciones de sodio al día, la cual es de 2g/día o 5 g/día de sal indicado por la Organización Mundial de la Salud para evitar o reducir las enfermedades que se asocian a un exceso en el consumo, como es el aumento de la presión arterial, riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cardiopatía coronaria.

Reducir el consumo promedio de sodio es un reto, porque ignoramos la cantidad de sodio que consumimos al día, por lo cual es importante seguir algunas recomendaciones para disminuir y controlar la cantidad de sodio que ingerimos en algunos alimentos diariamente.

  • Evitar el consumo de salmueras o alimentos conservados con sal como la cecina
  • Evitar alimentos que contienen grandes cantidades de sodio como embutidos, alimentos enlatados, refrescos, jugos envasados, y alimentos procesados en general que contengan conservadores como: benzoato de sodio, glutamato monosódico, bicarbonato de sodio, bisulfito de sodio, fosfato disódico, nitritos y nitratos de sodio.
  • Leer las etiquetas nutrimentales de los alimentos para ubicar la cantidad de sodio contenido en una porción, ya que algunos alimentos, aunque no estén salados puede contener sodio.
  • Controlar el consumo de condimentos como salsa de soya, salsa inglesa, cubos o pastillas de caldo, jugo maggi, etc.

Otra estrategia para reducir el consumo de sodio, es disminuir la cantidad de sal de mesa e ir quitándonos la costumbre de ese sabor “salado” de los alimentos, algunas estrategias son:

  • Sustituir la sal de la comidas por condimentos naturales o potenciadores de sabor como hierbas aromáticas, vinagre, limón, etc.
  • Reemplazar el consumo de sal de mesa por sustitutos de sal (sal de potasio o magnesio)
  • Usar ajo y cebolla en polvo en vez de sal de ajo o sal de cebolla.

 Todas estas medidas nos ayudan a mejorar los hábitos alimenticios y controlar los alimentos que consumimos para mejorar nuestra salud y evitar alguna enfermedad.

Imagen de Odoo y bloque de texto


Escrito por: Leslie Bonilla

Licenciada en Nutrición con enfoque en deporte, su objetivo es brindar a las personas su conocimiento en nutrición para que lo puedan aplicar en su vida diaria y lleven un estilo de vida saludable. Considera que realizar actividad física y llevar una alimentación equilibrada es una muestra de cariño a nuestro cuerpo para mantenerlo sano y alejado de enfermedades. El papel que desempeña en el equipo multidisciplinario de VIME le permite interactuar con el paciente de una manera mas profunda para encontrar un equilibrio con la alimentación, mente y cuerpo.

¿Sal o sodio?
Leslie Bonilla 10 octubre, 2018
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