¿Por qué el alcohol no está incluido en una cetosis?
29 marzo, 2024 por
L.N. Ana Gabriela Malvaez
Cuando se inicia un plan de alimentación como una dieta cetogénica, se hace una gran restricción de alimentos para poder lograr un cambio en la vía metabóli​ca a la que el cuerpo está trabajando. Por lo que se restringen ciertos grupos de alimentos, ya que la base de los mismos son los carbohidratos.

Primero que nada, me gustaría mencionar que existen ocho grupos de alimentos: frutas, verduras, grasas, cereales, proteínas, leguminosas y azúcares. Dentro de estos sólo las proteínas no contienen carbohidratos (azúcar). Por lo que al momento que el especialista nutricional realiza el cálculo nutrimental para poder realizar un plan de cetosis, el único grupo de apoyo más efectivo son las proteínas. Los demás grupos se limitan a ciertos alimentos que van a ser de apoyo y complemento para poder alcanzar un estado cetogénico.

Al tener más clara esta información, ahora si podemos abordar entonces en qué grupo entra el alcohol. Este es no es un alimento, por lo cual no contiene las características para poder pertenecer a algún grupo. Para que lo pudiéramos clasificar dentro de alguno, tendría que tener ciertos nutrimentos, es decir, aportar ciertos nutrientes esenciales para la vida, y este no los aporta.

Hablemos de las características del alcohol:

Calorías relativamente elevadas:  7 kcal por gramo. 

Hidratos de carbono o carbohidratos: 4 kcal por gramo.

Proteínas: 4 kcal por gramo.

Grasas: 9 kcal por gramo.

Esta cantidad de energía no aporta ningún tipo de vitaminas ni minerales, por lo que en un consumo de regularidad o en una noche de copas se puede llegar a un consumo de alrededor de 350 a 700 kcal. Supera lo esperado para una dieta cetogénica, ya que al momento de consumir el mismo se va a ocupar mayor capacidad de energía que no va a permitir mantener un estado cetogénico o un plan hipocalórico para la pérdida de peso.

El alcohol que se suele consumir viene en diferentes presentaciones. Estas provienen de la fermentación del azúcar, y como ya mencionamos, este líquido a pesar de que se ha encontrado como parte de la historia alimenticia del ser humano en diferentes épocas, no es algo que nos genere un aporte nutricional. De hecho,  la mayoría de sus efectos son nocivos para la salud.

1. Genera un desequilibrio, por la cantidad excesiva de energía que proporciona fomentando: obesidad, diabetes, resistencia a la insulina, inflamación hepática, cirrosis, entre un gran grupo de enfermedades metabólicas inflamatorias.

2. Problemas digestivos: gastritis, síndrome de intestino irritable (colitis), reflujo, estreñimiento, etc.

3. Es una de las principales causas de muerte a nivel mundial por accidentes automovilísticos, suicidios, y homicidios.

4. Como la causa de enfermedades hepáticas, cirrosis, que requieren de trasplantes.

El alcohol proveniente del etanol no se digiere por el cuerpo, se va a absorber de forma rápida por el tracto digestivo desde que entra en contacto con la boca y estómago son los principales receptores. Va a viajar al intestino delgado donde se va a reabsorber por sus propiedades solubles a una velocidad acelerada. Si se consume con alimentos, va llevar a un vaciamiento gástrico mayor, lo cual puede fomentar una mayor ingesta de alimentos o del mismo.

Ya que esta sustancia no se puede almacenar, va a pasar por el hígado para transformarse en grasa y va a producir químicos altamente tóxicos que degeneran el tejido del mismo órgano. A la larga se generan cicatrices que pueden llevar a un mal funcionamiento, muerte celular, o hasta el punto de que ya no pueda trabajar y cumplir con sus funciones. A esto se le conoce como cirrosis hepática, la cual es una enfermedad que puede llegar a ser mortal.

Por todos los motivos anteriores, el uso continuo o abuso de esta sustancia es nociva para la salud y ningún plan de alimentación lo recomienda. Menos en planes que llevan un objetivo claro como lo es la dieta cetogénica para la pérdida de grasa, pues el alcohol fomenta un mayor almacén de grasa y otro de sus efectos es ralentizar el uso de esta grasa como fuente de energía. 

Lo que significa que no va a permitir llegar a un estado cetogénico, y es factor de alteraciones metabólicas. En VIME trabajamos para el cuidado de la salud, todo el equipo cuida que durante el tratamiento no sea algo que se consuma y que disminuya a la larga ya que no se obtienen realmente beneficios, al contrario, el consumo de alcohol regular deteriora la salud.

L.N. Ana Gabriela Malvaez 29 marzo, 2024
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